martes, 16 de agosto de 2011

Un sueño hecho realidad


Siempre que íbamos a pescar a la laguna y veíamos las casas que se encuentran a la vera del agua nos decíamos que lindo sería tener una casa allí. El tiempo pasó y el sueño se cumplió, nos hicimos una casa en la laguna, es chica, pero es hermoso pasar un día rodeado de la naturaleza. Aprendí a escuchar el silencio, encontrar los distintos sonidos en el, el cri-cri de los grillos, el zumbido de los mosquitos, el mugido de las vacas, el relincho de algún caballo.


Además encontré un cielo diferente que el de la ciudad, un cielo donde las estrellas parecen brillar más. Una oscuridad muy negra salpicada por millones de lucecitas que prenden y apagan, por las luciérnagas que revolotean alrededor de los árboles y a lo largo de toda la calle.




Cuando amanece comienzan a escucharse las gaviotas que revolotean en la laguna buscando su comida, los pájaros que comienzan a despertar, el ruido del agua, todo es belleza, descubrir las diferentes clases de aves, rojos, negros, blancos, amarillos, negros y amarillos, negros y rojos en fin la variedad es grande, también es lindo ver cuando los flamencos levantan vuelo, y se forma una nube color rosa elevándose sobre el agua, los horneros buscando pajitas y barro para sus casitas, las cotorras y los teros con sus largas charlas durante sus vuelos, aún es lindo cuando sopla el viento y hasta cuando llueve, escuchar la lluvia sobre el techo de chapa es, para mí, lo mas lindo y relajante que he encontrado a esta altura de mi vida.




Los días de primavera tienen un brillo especial. Descubrir a las golondrinas buscando un lugar donde hacer sus nidos; ver brotar los árboles,  y oler el aroma de la menta que crece por todas partes.

En mi patio hay varios eucaliptos pero hay uno que esta frente a la ventana de la cocina que tiene un corte y allí puse un recipiente con semillas, entonces durante todo el día hay pajaritos comiendo, y revoloteando.

En este momento, estoy mirando que les golondrinas están haciendo sus nidos en los caños que sobresalen del techo del galpón, y como recién se cortó el pasto está lleno de avecillas devorando bichitos, y bañándose en el chorro de agua.


Ver el atardecer cuando cae el sol a la orilla del agua es un espectáculo hermoso para disfrutar. Todas las horas del día y todos los meses del año acá son hermosos.
            
Alcira  Mabel Durruty.

1 comentario: